Descripción
Tiene una forma cilíndrica similar a una botella, con terminales en ambos extremos para conexión en el portafusibles.
Generalmente más grandes que los fusibles de menor amperaje, lo que permite manejar mayores corrientes.
Diseñado para proteger circuitos en los que la corriente no debe exceder los 20 amperios. Es adecuado para aplicaciones de mayor consumo, como electrodomésticos, maquinaria o paneles eléctricos.
Suele estar clasificado para operar en sistemas de hasta 250 voltios, tanto en corriente alterna (AC) como en corriente continua (DC). Algunos fusibles pueden tener clasificaciones más altas.



